Usar repetición espaciada para vocabulario chino
La repetición espaciada es un método que vuelve a mostrar una tarjeta cuando estás a punto de olvidarla. Anki es una de las aplicaciones de tarjetas más conocidas para hacerlo: creas tarjetas, repasas y la app calcula sola cuándo volver a mostrarlas.
Esa parte, la del calendario, es la fácil. Lo que decide si la repetición espaciada te sirve para el chino es la tarjeta en sí. Una tarjeta que solo empareja un carácter con una palabra en español entrena el reconocimiento y te deja mudo en cuanto tienes que decirla.
Por qué en chino no basta con una tarjeta de dos caras
En español la escritura te da la pronunciación casi gratis. El chino separa esas dos cosas: un carácter no indica de forma fiable cómo se pronuncia y, aunque sepas la sílaba, el tono es un dato aparte que puedes olvidar por su cuenta.
Una palabra china son en realidad cuatro cosas que pueden fallar por separado:
- el carácter, que hay que reconocer y a poder ser escribir
- la sílaba en pinyin
- el tono de esa sílaba
- el significado y cómo se usa la palabra
Si tu tarjeta solo evalúa lo último, los otros tres se pudren en silencio.
Qué debe tener una tarjeta
Para 学生 (xuésheng), incluye:
- Chino: 学生 (xuésheng)
- Significado: estudiante
- Ejemplo: 我是学生 (wǒ shì xuésheng).
- Audio o enlace a un diccionario con audio
Añade el ejemplo incluso cuando la palabra parezca evidente. 提高 (tígāo) traducido como “elevar, mejorar” no dice casi nada; 提高水平 (tígāo shuǐpíng), “subir de nivel”, te enseña con qué se combina. Sacar los ejemplos directamente del diccionario es la vía más rápida: aprovechar los ejemplos del diccionario.
Repasa en las dos direcciones
Reconocer y producir son habilidades distintas, y una tarjeta chino-español solo evalúa una.
- Chino a significado — para leer. Ves 问题 (wèntí) y recuerdas “pregunta, problema”.
- Significado a chino — para hablar y escribir. Ves “pregunta, problema” y tienes que producir 问题 (wèntí) con los tonos correctos, en voz alta, antes de girar la tarjeta.
La segunda dirección cuesta más y por eso se salta, y luego uno se pregunta por qué la comprensión oral y el habla van tan por detrás de la lectura. Si vas justo de tiempo, reserva las tarjetas de producción para las palabras que de verdad esperas usar.
Que el tono forme parte de la prueba
El tono es lo que más fácilmente se deja pasar: en tu cabeza has acertado, pero dicho en voz alta habría salido mal. Dos remedios:
- Di la respuesta en voz alta antes de descubrir la tarjeta. Si solo la piensas, no distingues entre saber el tono y adivinarlo.
- Haz tarjetas de pares mínimos cuando el tono cargue con todo el significado: 买 (mǎi), “comprar”, frente a 卖 (mài), “vender”. Confundirlas en una tienda no es un error académico.
Si lo que cuesta todavía es leer las marcas de tono, releer la guía de los tonos rinde más que repetir más veces; para verlos por colores está la herramienta de colores de tono.
Cuántas tarjetas nuevas al día
Los repasos se acumulan. Cada tarjeta que añades hoy vuelve varias veces en las semanas siguientes, así que tu carga diaria acaba siendo varias veces mayor que el número de tarjetas nuevas.
- 10 al día: sostenible para la mayoría.
- 20 al día: solo si de verdad puedes sentarte a repasar un buen rato todos los días, incluidos aquellos en los que no te apetece.
El fracaso típico es siempre igual: cien tarjetas el primer fin de semana, un atasco imposible el jueves y la app abandonada. Cinco al día durante un año dejan más vocabulario que cincuenta al día durante dos semanas.
Cuando una tarjeta no se queda nunca
Hay tarjetas que fallan una y otra vez. Repetirlas con más fuerza no arregla nada: el problema es la tarjeta, no tu memoria. Suele ser una de estas cosas:
- La tarjeta evalúa demasiado a la vez. Divídela: una tarjeta, una cosa.
- El ejemplo no sirve. Cámbialo por una frase que te imagines diciendo.
- Dos palabras parecidas interfieren. 觉得 (juéde), “pensar, tener la sensación de”, y 感觉 (gǎnjué), “sensación, sentir”, comparten un carácter y se solapan en la traducción, así que se intercambian con facilidad. Justo cuando el contraste es lo que hay que aprender, conviene ponerlas juntas en una tarjeta: es la excepción a la regla de “una tarjeta, una cosa”.
- Todavía no necesitas la palabra. Bórrala. Una palabra que nunca has visto fuera del mazo no vale diez fallos.
Alimentar el mazo con vocabulario HSK
En lugar de recoger palabras al azar, trabaja con la lista oficial de tu nivel. El explorador de vocabulario HSK permite marcar palabras por nivel y repasarlas, y las páginas de palabras de cada nivel — de HSK 1 a HSK 6 — las presentan con pinyin y una frase de ejemplo que puedes copiar tal cual en una tarjeta. Para decidir qué palabras de un nivel merecen prioridad, está memorizar el vocabulario HSK.
Las mejores candidatas, de todas formas, son las palabras que te has encontrado leyendo o escuchando: llegan con el contexto puesto.
Resumen
- Lo difícil no es el algoritmo, sino la calidad de las tarjetas.
- Incluye carácter, pinyin con marcas de tono, significado, ejemplo y audio.
- Separa reconocimiento y producción, y responde en voz alta.
- Añade tantas tarjetas nuevas como puedas asumir en un mal día.
- Arregla o borra las tarjetas que siempre fallan en lugar de machacarlas.
Relacionado: cómo memorizar vocabulario chino y repasar palabras con una app de diccionario.