Cuando te pierdas en la pronunciación, no vuelvas desde el síntoma sino desde el tipo de sonido. Por ejemplo, si “no me sale la q”, antes de repetir solo q comprueba la posición de la lengua, el aire y su combinación con ü. Este índice es la puerta de entrada para buscar el capítulo que necesitas.
Cuando releas el capítulo que encontraste en el índice, graba una sola palabra de práctica. Acota el punto a corregir y, dos días después, graba de nuevo la misma palabra para comparar: así el aprendizaje al que volviste se queda en la memoria.